Cómo cuidar de nuestra piel

Nuestra piel precisa de un cuidado interno, a través de una alimentación lo más limpia posible, y de un cuidado externo, a través, por ejemplo, de la cosmética natural.

¿Pero tienen que ser estos cuidados diarios? Sí, unos deben de llevarse a cabo diariamente, y otros en cambio, periódicamente, por ejemplo, cada quince días.

Cuidados diarios de nuestra piel

Como cualquier ser vivo de la naturaleza, la piel necesita limpiarse, oxigenarse, tonificarse y alimentarse, es decir, se ha de limpiar, tonificar y nutrir.

  • Limpiar:

Eliminar de la piel todos aquellos elementos hidrosolubles y liposolubles, es decir, desechos medioambientales que se adhieren a ella (polvo, humo) y que manchan nuestra piel, aparte de los desechos metabólicos, sudor y sebo.

Pero cuando enjabonamos la piel, le quitamos toda la grasa y provocamos que se cree más grasa. Por este motivo, es preferible dejar de hacerlo durante una semana, para que se reconstruya y recupere su suavidad y salud.

Leche limpiadora

  • Estimular:

O tonificar, es provocar  el efecto frío, vasoconstrictor, es decir, activar la circulación periférica. Con esto se activa el metabolismo celular (proceso de nutrición y eliminación de metabolitos). De esta forma la piel se acaba de limpiar, y estimula la producción de aceite protector.

Konjac natural

  • Nutrir:

Es aportar a las células de la dermis su alimentación necesaria para que funcione correctamente.

Como se ha comentada al inicio, la piel se nutre desde su interior, a través de la alimentación y el agua que bebemos,  y desde su exterior, a través del aire que respiramos, y con la ayuda, por ejemplo, de aceites vegetales que son muy ricos en vitaminas.

Camelia

Cuidados periódicos

  • Proteger:

En este caso se utilizan cremas protectoras que contrariamente a lo que su nombre indica, no protegen ni hidratan, sino que actúan impidiendo la pérdida de agua, al formar una barrera sobre la superficie impermeable.

Después de la ducha hay que volver a hidratar la piel antes de secarla.

Crema corporal

  • Exfoliar:

De forma natural, nuestra piel se desprende de la capa superior de células muertas, dejando al descubierto una capa de células nuevas y húmedas. Pero este proceso se ralentiza a medida que envejecemos, acumulando células muertas en la epidermis y formando las conocidas arrugas.

Evitaremos esta acumulación de células muertas, estimulando su exfoliación o descamación.

Exfoliante

  • Regenerar:

En este caso conseguimos acelerar el proceso de reproducción de las nuevas células de la epidermis,  para que se produzca una continua renovación de las diferentes capas de la piel.

Aceite rosa mosqueta

  • Hidratar:

Al contrario de lo que se pueda pensar, se trata no tanto de hidratar la piel para que ésta tenga mayor cantidad de agua, sino de la mayor o menor facilidad de la epidermis de retenerla.

Crema hidratante

Sabías que…

  • La piel es el mayor órgano del cuerpo, siendo su extensión en una persona adulta de 1,5 a 2 m2.

Bibliografía

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